El trato con Sofi y Toni el mejor, unos anfitriones de diez, pero en su conjunto todo fue de diez, la casa con encanto, la habitacion muy bonita con dos ventanas una al mar y otra a la montaña,la cena y el desayuno con una atencion exquisita y todo buenísimo. Volveremos seguro y ya lo he recomendado a los amigos.