Hemos vuelto mi pareja y yo después de muchos años y es maravilloso ver cómo han cuidado y mejorado el hotel. Detalles que hacen tu estancia más agradable si cabe. Sofi esta hecha toda una chef y nos han encantado sus desayunos y cenas con productos de la tierra. Toni es un profesional, cualquier cosa que necesites él te ayuda a obtenerla, además de conocer el entorno como nadie. Merece volver.
